
Dirección
11 de Abril, 170810 Quito
Teléfono
099 518 9364
Reseñas
Quieren experimentar sabores, vayan acá, ubicado en un pueblito tranquilo como La Merced, la guagua del Ilalo tiene helados de todo tipo, muuuuy concurrido los fines de semana entre las 12 y las 15
Pros: Esta heladería es increíble! Tiene una variedad de helados inigualable y son hechos con mucha dedicación ya que pedí como 5 y todos tenían buen sabor. Los postres se ven muy bien decorados y frescos. Pedi un pan de naranja que estuvo deli y con una textura agradable. El lugar es pequeño pero muy bonito y acogedor. Si están por ahí vayan. No es caro. Contras: La distancia, pero cada vez que vaya por ese sector de seguro pasaré por ahí!
La mejor heladería del Ecuador. Todos sus sabores son hechos con dedicación y mucha experticia. Los helados y postres son deliciosos. La atención es excelente y te enseñan mucho de la cultura gastronómica ecuatoriana, incluso de ingredientes que te pueden resultar desconocidos pero muy sabrosos. Aunque también tienen sabores más tradicionales exquisitos. Hay para todos los gustos.
No se si el sabor de los helados y postres justifica la espera. Si se experimenta una subida de la clientela se debe pensar cómo solucionar el tema de la espera, que supera los 30 minutos los fines de semana. Y el problema es que como no existe un listado de productos y sabores ofrecidos, la señorita que atiende se pone a detallar cada uno de ellos a cada cliente que llega al mostrador. Tranquilamente se podría solucionar este problema publicando en el exterior los sabores de los helados y el tipo de postres que disponen, así ya los clientes pueden tener su selección lista y disminuir el tiempo de espera.
Este lugar es un templo del helado artesanal. Aquí, el cariño, creatividad y la sostenibilidad no solo se notan, se saborean. Cada probada es un recordatorio de que la felicidad y la innovación viene en forma de dulce, pero no demasiado dulce, lo justo para siempre querer repetir. Si tienen la oportunidad de darle una oportunidad al pan de ortiga y cáscara de naranja, aprovechen! Ese registro de sabor, color y textura es único ¿Algún punto para mejorar? Pues sí, si decides sentarte afuera, prepárate para el sol de la tarde. Las mesitas se vuelven algo incómodas bajo sus rayos insistentes, pero no todo está perdido: siempre puedes llevarte tu helado al cercano parque de la Merced y disfrutarlo a la sombra de los árboles. Porque, al final, lo que cuenta es que el helado es tan bueno que uno está dispuesto a negociar con el clima.
Reseñas de Google.