
Dirección
Francisco de Orellana 393, 170902 Quito
Teléfono
096 354 3158
Reseñas
Todo el personal, desde el chef hasta los meseros, estuvo siempre pendiente de nosotros. Se tomaron el tiempo de preguntarnos si la comida nos gustaba y el chef incluso salió a explicarnos cómo fue preparada. El mesero José fue muy atento en todo momento, asegurándose de que no nos faltara nada. Sin duda, es un lugar increíble para celebrar un cumpleaños. 🎉🍽️✨
Celebré mi cumpleaños en la cafetería y tuve el agrado de ser atendida por un chico muy gentil, que se merece las felicitaciones por su atención. Lástima que no es el nombre. Pero fue el turno del sábado 27 de septiembre en la mañana. Además de un sitio muy bonito la comida excelente muy recomendado!!!
Me acerqué por el día de la madre, para celebrar la ocasión, pero me llevé un mal rato. Al llegar todo bien, nos recibieron y nos llevaron a nuestra mesa, el restaurante como tal no estaba tan lleno, al momento de pedir la orden el mesero asignado se paró en frente de la mesa cuando le llamamos y se quedó en el celular casi dos minutos, lo que de por sí, ya es una falta de profesionalismo y de respeto. Después empezó a chispear y nos movimos de mesa, al solicitar el cambio al mesero, solo nos pasaron los cubiertos. Como era de esperarse después de eso, la entrega de las bebidas se tardaron, el mesero no registró la orden según el, porque el sistema falló. A todo esto vimos que otros clientes que llegaron después les sirvieron antes, y ese fue el momentos en que decidimos irnos de lugar. Sería bueno que capaciten mejor a sus trabajadores y que el servicio sea más eficaz ya que si tienen unos precios por encima del promedio, considero que la atención debería ser mejor.
Nuestra visita a este restaurante fue, sin exagerar, una de las peores experiencias gastronómicas que hemos tenido. Fuimos en un grupo numeroso con la expectativa normal de recibir un servicio acorde al establecimiento. Sin embargo, la comida fue servida fría, pedidos básicos como el vino nunca llegaron, y la desorganización fue evidente durante toda la atención. Lo más grave ocurrió al expresar el reclamo de manera respetuosa a la propietaria pero la Sra respondió con una actitud grosera, prepotente y totalmente alejada de cualquier estándar mínimo de servicio al cliente. En lugar de ofrecer una solución o una disculpa, se mostró déspota y confrontacional. Esta falta absoluta de profesionalismo demuestra un profundo desinterés por el cliente y por la reputación del propio negocio.
Mucha expectativa pero a la hora de la verdad no concluyó en una experiencia recomendable: caro, servicio demasiado lento y nada cordial, la comida no estuvo mal pero esperaba más por el precio, mala atención, en una noche fría nos ofrecieron cambiar el calentador ambiental y nunca llegó, para remate nos gusta ir a lugares con música en vivo y en este lugar se presentó una banda que hacía honor a su nombre: soundtrack, solo sonido de instrumentos pues el vocalista realmente malo, desafinado y sobreactuado. Era el cumpleaños de mi esposa y de mi hija. Confirmado: ni pensar en regresar.
Reseñas de Google.